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	<title>Andrea Acevedo</title>
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	<description>Psicóloga en el barrio Salamanca, Madrid</description>
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		<title>La pérdida de la atención.  10 causas detrás de la falta de concentración</title>
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		<pubDate>Thu, 16 May 2024 23:09:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ansiedad]]></category>
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				<div class="et_pb_text_inner"><p style="text-align: justify;">Cuando en redes sociales o internet nos encontramos con información sobre el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y sus posibles señales pensamos, “¡pero si esto mismo es lo que me pasa a mí! No será que yo tengo TDAH…”.</p>
<p style="text-align: justify;">La falta de concentración, olvidar cosas y la ausencia de motivación nos hacen pensar que podríamos estar experimentando está dificultad. El TDAH es una condición neuropsiquiátrica que se caracteriza por dificultades persistentes en la atención, la hiperactividad y la impulsividad.</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre podemos ponernos en las manos de profesionales que puedan resolver estas dudas. Sin embargo, esta preocupación generalizada en la población nos invita a plantearnos si hay <strong>otras razones que puedan estar detrás de nuestra dificultad para concentrarnos.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Esta misma pregunta fue abordada por el periodista Johann Hari, quien se dedicó a investigar y reunirse con personas expertas de todo el mundo que también se cuestionaban el porqué del declive de la atención y las posibles razones detrás de este. Los resultados de su investigación se resumen en <strong>10 factores que contribuyen a la pérdida generalizada de atención</strong> en la sociedad contemporánea.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde la sobrecarga de información hasta el diseño adictivo de las redes sociales, cada elemento desempeña un papel crucial en la desconcentración que enfrentamos hoy en día.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>10 causas detrás de la pérdida de atención</strong></h3>
<p>&nbsp;</p>
<h4>1. La sobrecarga de información:</h4>
<p style="text-align: justify;">En un mundo donde la información fluye sin cesar, la capacidad de concentrarse en un solo elemento se ve comprometida. Nos enfrentamos a la constante tarea de mantenernos al día, responder correos electrónicos, y contestar a todos esos mensajes que nos llegan a nuestro teléfono. Cuanto más nos sumergimos en el mar de datos, menos tiempo tenemos para profundizar en temas específicos. Esta sobrecarga no solo <strong>agota nuestra atención</strong>, sino que también <strong>sacrifica la profundidad</strong> en todas las áreas de nuestras vidas como en el trabajo o en nuestras relaciones sociales.</p>
<h4>2. La multitarea:</h4>
<p style="text-align: justify;">Hacer varias cosas a la vez, no nos hace más veloces. La creencia de que la multitarea es útil para aumentar la productividad ha sido desmentida desde la investigación. <strong>Alternar tareas nos hace menos eficientes</strong>: nos volvemos más lentos/as, cometemos más errores y nuestra creatividad disminuye. En entornos de oficina, rara vez tenemos tiempo ininterrumpido para trabajar. Por ejemplo, en estudios se ha comprobado cómo el alumnado que recibe mensajes tienen un rendimiento un 20 % peor. Esto sugiere que el constante uso de teléfonos inteligentes nos hace perder entre un 20 % y un 30 % de nuestra capacidad de atención.</p>
<h4>3. El sueño:</h4>
<p style="text-align: justify;">El sueño es crucial para la atención. Si no dormimos lo suficiente, <strong>nuestro cuerpo lo interpreta como una emergencia</strong>, activando el sistema nervioso simpático que sirve para protegernos ante posibles amenazas. Esto desencadena cambios fisiológicos para enfrentar la supuesta emergencia que pueden agotarnos a medio o largo plazo, ya que estos cambios implican un gasto de energía considerable influyendo en nuestra capacidad de concentración.</p>
<h4 style="text-align: justify;">4. La lectura:</h4>
<p style="text-align: justify;">La lectura, una forma fundamental de concentración, se ve afectada por nuestra cultura de distracción constante y nuestros hábitos con la tecnología. <strong>Leer libros nos permite una concentración profunda y sostenida</strong>, mientras que la lectura en pantallas fomenta saltos rápidos de información, afectando a nuestra comprensión y memoria. Estudios muestran que la <strong>lectura en pantallas resulta en una comprensión y retención menores</strong> en comparación con la lectura en papel, generando una brecha en la comprensión entre ambos medios.</p>
<h4 style="text-align: justify;">5. La divagación mental:</h4>
<p style="text-align: justify;">La divagación mental es dejar que la mente se mueva libremente, explorando pensamientos sin límites. El constante bombardeo de estímulos, como las notificaciones de redes sociales, los correos electrónicos, los mensajes de WhatsApp y la publicidad en línea, dificultan la concentración y la reflexión. Esta atención al mundo exterior no nos permita dirigir nuestra atención a nuestro interior y  <strong>nos impide reflexionar profundamente, </strong>afectando la calidad de nuestro pensamiento y haciéndonos más <strong>vulnerables a nuevas distracciones</strong> y perder nuestra atención.</p>
<h4 style="text-align: justify;">6. Diseño adictivo de las redes sociales:</h4>
<p style="text-align: justify;">Las redes sociales han sido meticulosamente diseñadas para capturar y retener nuestra atención. Están diseñadas para que el tiempo que pasamos en ellas siga aumentando y aumentando. La invención del <strong>Scroll infinito</strong> que hace que podamos ver contenido deslizando hacia abajo una y otra vez sin necesidad de hacer clic en ningún momento, o los <strong>algoritmos que priorizan el contenido provocativo</strong> para atraparnos y distraernos más, cumplen su objetivo de engancharnos. El resultado es una disminución en nuestra capacidad de concentración y una mayor susceptibilidad a la manipulación emocional.</p>
<h4>7. Estrés y Ansiedad:</h4>
<p style="text-align: justify;">Cuando estamos bajo estrés, nuestro cuerpo y mente se enfocan en identificar y responder a la amenaza percibida. <strong>Situaciones estresantes</strong>, como problemas en el trabajo, dificultades económicas o vivir en un entorno disfuncional o abusivo, pueden activar esta respuesta de alerta. Esta constante <strong>hiperalerta dificulta nuestra capacidad de concentrarnos</strong> en otras áreas de la vida, reduciendo nuestra capacidad de atención.</p>
<h4>8. Dieta deficiente y contaminación:</h4>
<p style="text-align: justify;">La calidad de nuestra dieta y el entorno en el que vivimos también pueden afectar a nuestra capacidad de atención. Estudios han demostrado que ciertos <strong>aditivos alimentarios y la exposición a la contaminación</strong> pueden afectar negativamente nuestra capacidad de concentración, especialmente en la infancia.</p>
<h4>9. Aumento del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH):</h4>
<p style="text-align: justify;">El diagnóstico de TDAH está aumentando, con algunos profesionales preocupados por un <strong>exceso de diagnósticos</strong>, generalmente, en niños muy activos, y una <strong>falta de diagnóstico</strong>, predominantemente, en niñas con problemas de atención. Diferentes profesionales se cuestionan si los cambios en el estilo de vida infantil contribuyen al aumento de los diagnósticos o de los síntomas de TDAH, y si el tratamiento se está abordando adecuadamente. Donde sí encontramos consenso es en que <strong>el entorno caótico</strong> puede ser un factor crucial en el desarrollo del TDAH, con los síntomas manifestándose como respuesta a las circunstancias.</p>
<h4>10. Confinamiento psicológico y físico en la infancia:</h4>
<p style="text-align: justify;">Las investigaciones han vinculado el juego al aire libre en la infancia con la atención, pero muchos niños y niñas ahora crecen sin esta oportunidad. Los efectos del juego al aire libre son varios: el <strong>ejercicio físico mejora la atención</strong>, pero el tiempo confinado frente a pantallas puede disminuirla. Además, estar <strong>confinado en interiores puede aumentar la inquietud y la ansiedad</strong>, dificultando la concentración. El juego libre, antes común, ahora está siendo reemplazado por actividades dirigidas por adultos, lo que podría <strong>reducir la motivación genuina</strong> de los niños y niñas para enfocarse en lo que les interesa, privándolos de la oportunidad de elegir y explorar sin sentirse obligados.</p>
<p style="text-align: justify;">De la misma manera, en la edad adulta, las largas horas de trabajo sin interrupciones pueden disminuir la capacidad de atención y la productividad. Estudios han demostrado que las <strong>cargas de trabajo excesivas pueden ser insostenibles</strong> y contraproducentes en términos de atención y rendimiento laboral.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3 style="text-align: justify;"><strong>Conclusiones</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">No podemos obviar que existen factores genéticos que pueden predisponer a ciertas personas a tener problemas de atención. Sin embargo, el entorno juega un papel crucial en su manifestación. Factores como el estrés, la dieta y la exposición a toxinas ambientales pueden <strong>influir en la expresión de los genes</strong> relacionados con los problemas de atención.</p>
<p style="text-align: justify;">En conclusión, aunque hay factores externos que afectan nuestra atención sobre los que no tenemos control, <strong>podemos trabajar en aspectos que la mejoran</strong>, como la meditación, estrategias de concentración y buenos hábitos. Fomentar el juego en la infancia, dedicar tiempo a la concentración profunda en la edad adulta, leer, permitir que la mente divague, hacer ejercicio, dormir bien y comer nutritivamente son esenciales. Debemos evitar distracciones como la multitarea, los estímulos abrumadores, la tecnología intrusiva, el estrés y la mala alimentación. Además, Johann Hari <strong>sugiere medidas sociales</strong> como un internet más seguro, cambios en el trabajo para reducir el cansancio crónico y una infancia centrada en el juego.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"></div>
			</div>
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		<title>Construyendo Apego Seguro: 5 Requisitos Fundamentales</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Feb 2024 15:48:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Apego]]></category>
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		<category><![CDATA[Infancia y adolescencia]]></category>
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				<div class="et_pb_text_inner"><p>&nbsp;</p>
<p>Antes de comenzar con el artículo, tómate un momento para reflexionar sobre lo que sucede cuando un animal nace y viene al mundo por primera vez. Imagina, por ejemplo, a un ternero o un potro recién nacido y cómo, apenas nacen, aunque con cierta dificultad, están prácticamente listos para ponerse de pie e incluso trotar un poco.</p>
<p style="text-align: justify;">Se dice que, entre todas las especies animales, los humanos somos los que nacemos menos desarrollados y, por lo tanto, somos los más dependientes. <strong>Llegamos al mundo "a medio hacer", nacemos prematuros.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Esto resulta en un desarrollo cerebral continuo fuera del útero y en una total dependencia en nuestros primeros años de vida. Para garantizar la supervivencia en estos momentos de total vulnerabilidad, se forma un vínculo crucial entre la cría y su figura de referencia, asegurando así un desarrollo físico y emocional óptimo para el recién nacido.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Este vínculo se conoce como apego</strong>, y establece la base de nuestra representación mental del mundo, de las demás personas y de nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<h2 style="text-align: justify;"><strong>¿Qué es el apego?</strong></h2>
<p><strong></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El apego se refiere a la <strong>conexión emocional intensa</strong> entre el niño o la niña y las figuras principales encargadas de su cuidado, generalmente los padres. Este vínculo es fundamental para el desarrollo saludable del niño o niña, ya que afecta a su capacidad para establecer relaciones interpersonales, regular sus emociones y enfrentar el estrés entre otros aspectos.</p>
<p style="text-align: justify;">Para desarrollar el apego de manera adecuada, es necesario considerar diversos aspectos. Dependiendo de cómo se establezcan, podemos identificar <strong>cuatro tipos de apego distintos</strong>, y cada uno de ellos se expresa de forma diferente en <strong>la vida adulta</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<h2 style="text-align: justify;"><strong>Apegos que Marcan: Explorando sus Tipos y su Impacto en la Vida Adulta</strong></h2>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Apego Seguro</h4>
<p style="text-align: justify;">En este tipo de apego, las figuras de cuidado de los y las niñas se muestran<strong> disponibles</strong> para lo que necesiten y <strong>conectan con las necesidades</strong> que puedan tener para satisfacerlas.</p>
<p style="text-align: justify;">Las estadísticas nos dicen que 3 de cada 5 niños o niñas tienen este tipo de apego. Y en la adultez, las personas con un apego seguro tienden a tener relaciones más estables y satisfactorias.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Apego Inseguro Evitativo</h4>
<p style="text-align: justify;">Cuando las figuras de referencia encuentran <strong>dificultades para atender las necesidades emocionales</strong> de sus hijos e hijas, estos tienden a pasar por alto sus propias emociones y optan por no expresarlas.</p>
<p style="text-align: justify;">En la vida adulta, como han aprendido a vivir sin establecer vínculos estrechos encuentran desafíos al relacionarse íntimamente con los demás. Por esto, suelen <strong>mostrarse independientes</strong> y experimentan dificultades para conectar con su mundo emocional, procurando <strong>minimizar e inhibir sus necesidades</strong> emocionales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Apego Inseguro Ambivalente o Resistente</h4>
<p style="text-align: justify;">En ocasiones, las figuras de apego brindan<strong> respuestas variables o inconsistentes</strong>, alternando entre atender y no atender las necesidades del niño o niña. Esta falta de consistencia deja al menor sin saber qué esperar y, como resultado, tienden a ser <strong>muy insistentes en sus demandas</strong>, al tener una sensación de alerta sobreactivada. Esta experiencia de inseguridad se refleja en su <strong>falta de autonomía</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">En la vida adulta, <strong>buscan seguridad y aprobación</strong> de otras personas, temiendo el abandono. En algunos casos, pueden caer en la <strong>dependencia emocional</strong> en sus relaciones de pareja.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Apego Desorganizado o Desorientado</h4>
<p style="text-align: justify;">Afortunadamente, este tipo de apego es menos común que otros. En esta situación, la figura de apego no solo actúa como fuente de cuidado, sino también como<strong> fuente de terror y peligro</strong>, generando caos e inseguridad en el menor. Estas figuras de apego suelen enfrentar serias dificultades, como problemas graves de salud mental, historias de trauma, entre otros, dando lugar a casos de negligencia, abuso y maltrato.</p>
<p style="text-align: justify;">Como consecuencia, estos menores <strong>experimentan dificultades en la regulación emocional</strong>, problemas sociales, dificultades de concentración o conductas disruptivas, y pueden desarrollar el Trastorno de Estrés Postraumático, arrastrando estas dificultades hasta su vida adulta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La Teoría del Apego ha sido respaldada por una extensa evidencia empírica que destaca la importancia de la calidad y naturaleza de los vínculos que los niños y niñas forjan con sus figuras de apego. Estos vínculos, a su vez, ejercen una fuerte influencia en el funcionamiento futuro de las personas, particularmente en sus relaciones afectivas, incluyendo las de pareja.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><strong>Las 5 condiciones del apego seguro</strong></h2>
<p>&nbsp;</p>
<h2></h2>
<h4>1. Sentir seguridad y protección</h4>
<p style="text-align: justify;">La piedra angular de todas las condiciones siguientes es la sensación de seguridad. Una persona que no experimenta protección en su infancia difícilmente podrá sentir seguridad en su vida adulta. Es crucial que las figuras de apego <strong>ofrezcan protección</strong> a los menores cuando experimenten miedo u otras emociones perturbadoras.</p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<h4 style="text-align: justify;">2. Sentirse vistos y sintonizados</h4>
<p style="text-align: justify;">Como padres y madres, es esencial <strong>conectar, validar y atender las emociones</strong> y necesidades de los menores. Además, al hacerlo, estamos actuando como modelo para que aprendan cómo gestionar su malestar en el futuro.</p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<h4 style="text-align: justify;">3. Sentir calma y tranquilidad</h4>
<p style="text-align: justify;">Establecer un entorno tranquilo contribuye a la sensación de calma del menor. Un <strong>ambiente consistente y predecible</strong>, con rutinas y límites claros, permite al niño anticipar las respuestas de sus figuras de apego. Experimentar tranquilidad emocional, física y mental proporciona confort, siendo esencial para un desarrollo óptimo y evitando la hiperactivación y la ansiedad en el desarrollo cerebral.</p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<h4 style="text-align: justify;">4. Sentir se valorados y expresar deleite</h4>
<p style="text-align: justify;">Para el niño o niña, <strong>recibir atención y escuchar palabras de admiración</strong> por parte de las figuras en su entorno es crucial. Al expresar admiración por sus acciones y lo que comparten con nosotros, les transmitimos el mensaje de que <strong>son importantes, capaces y valiosos</strong>. Esto fomenta un aspecto fundamental en su desarrollo, como es la exploración, estimulándolos a curiosear, aprender y ganar autonomía.</p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<h4>5. Sentir apoyo incondicional</h4>
<p style="text-align: justify;">La mirada incondicional de las figuras de referencia es esencial para que los niños y las niñas comprendan que el amor que reciben no depende de nada. Necesitan sentir que <strong>serán queridos y valorados por lo que son</strong>, no por sus acciones. No es suficiente con simplemente pensar que los queremos; <strong>debemos expresarlo</strong> verbalmente y actuar de manera coherente para transmitir este importante mensaje.</p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<p style="text-align: justify;">El apego que hemos construido con nuestras figuras de cuidado no determina inmutablemente cómo nos relacionaremos en la vida adulta pero sí puede interferir en algunos aspectos. No solo establecemos el vínculo de apego con nuestros progenitores y aunque el vínculo con alguno de ellos puede ser desfavorable, <strong>tener en nuestro entorno figuras de seguridad y cariño incondicional puede</strong> ayudarnos a amortiguar los efectos de la negligencia sufrida.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Como padres y madres</strong> es interesante tener <strong>cautela a la hora de leer sobre apego</strong> porque es fácil entrar en la comparación y esto puede asustar al creer que estáis cometiendo errores. Meter la pata es inevitable, pero si la imagen completa de la relación con vuestros hijos e hijas es de comprensión, validación y apoyo incondicional podéis estar seguros de que estáis dando los pasos correctos. Si algo de lo que leéis os inquieta, <strong>la consulta con un/a profesional de la salud</strong> puede aclarar vuestras dudas. Podréis adoptar la estrategia y llevar a cabo el trabajo necesario para ganar confianza y tranquilidad en vuestra paternidad y maternidad.</p>
<p style="text-align: justify;"></p>
<p style="text-align: justify;">Como hemos observado, el apego es crucial para el bienestar emocional y el desarrollo saludable de los niños y niñas. <strong>No se requiere que los padres y las madres sean perfectos</strong> para lograr un apego seguro. Solo es necesario que sean lo <strong>suficientemente buenos</strong> para abordar de manera significativa los aspectos que contribuirán a que nuestros niños y niñas se conviertan en adultos seguros de sí mismos y capaces de establecer relaciones sanas y duraderas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"></p></div>
			</div>
			</div>
				
				
				
				
			</div>
				
				
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		<title>Cómo saber si tienes ansiedad y 6 trucos para empezar a afrontarla</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Dec 2023 18:09:44 +0000</pubDate>
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				<div class="et_pb_text_inner"><h3></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Diferenciar miedo y ansiedad</h3>
<p style="text-align: justify;">Para entender mejor la ansiedad, necesitamos diferenciarla de la emoción de miedo. La ansiedad y el miedo son emociones relacionadas pero distintas en su naturaleza y enfoque.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>respuesta de miedo</strong> es una reacción primitiva del organismo para protegerse ante una amenaza. Actúa como un mecanismo de defensa natural, permitiendo a los individuos reaccionar ante situaciones amenazantes para su supervivencia. En esos momentos, el miedo ayuda a la persona a prepararse para el escape y así evitar la amenaza. Si mi mente identifica una amenaza, en mi cuerpo se desencadena la respuesta de miedo: el corazón late más rápido para bombear una mayor cantidad de sangre hacia los músculos, preparándolos para afrontar una posible huida o lucha inminente. Nuestro cuerpo acelera la respiración para asegurar un óptimo suministro de oxígeno a los músculos, al mismo tiempo que aumenta la tensión muscular para prepararnos para el escape. En este estado, es común experimentar síntomas como sudoración o una sensación de alerta, entre otros. La emoción de miedo desempeña un <strong>papel vital en la supervivencia</strong> humana al alertar sobre amenazas y ayudar a tomar decisiones rápidas para protegerse.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Mientras el <strong>miedo es una emoción puntual</strong> asociada a un peligro real o percibido para protegernos de una amenaza inminente, la <strong>ansiedad </strong>es una respuesta emocional<strong> sostenida en el tiempo </strong>frente a una situación futura o incierta, generalmente <strong>sin una amenaza inminente</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h3>La ansiedad es cuando el miedo se complica</h3>
<p style="text-align: justify;">La ansiedad a menudo se manifiesta cuando las emociones de miedo se ven exacerbadas por <strong>creencias irracionales o exageradas</strong> sobre una situación. Por ejemplo, alguien con miedo a volar puede sentir ansiedad extrema ante un viaje en avión debido a la creencia irracional de que el avión definitivamente se estrellará. Del mismo modo, alguien con miedo a hablar en público puede experimentar ansiedad debido a la creencia irracional de que cometerá un error grave y que hará el ridículo. Estas creencias irracionales intensifican la emoción de miedo, generando ansiedad persistente en situaciones donde, en realidad, <strong>el peligro real puede ser mínimo o incluso inexistente.</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong></strong></p>
<p><strong></strong></p>
<h3>Pero, ¿por qué siento ansiedad?</h3>
<p style="text-align: justify;">La ansiedad puede surgir por diversas razones que van desde un entorno desfavorable hasta experiencias pasadas no procesadas o una regulación emocional inadecuada.</p>
<p style="text-align: justify;">En ocasiones, un <strong>entorno estresante o amenazante</strong> puede colocarnos en un estado de alerta constante, generando una sensación de ansiedad. Este entorno puede ser laboral, social o personal, donde la presión constante o la sensación de inseguridad contribuyen al desarrollo de problemas de ansiedad. Si, por ejemplo, en nuestro ambiente de trabajo nos encontramos con un supervisor o supervisora que revisa minuciosamente nuestro trabajo y solo nos señala lo negativo de muy malas formas y gritando, no sería raro encontrarnos por las mañanas de camino a la oficina con una sensación de tensión desagradable por miedo a recibir sus duras críticas de nuevo.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro factor clave reside en nuestras <strong>experiencias pasadas</strong>. Eventos traumáticos o situaciones complejas que no hemos logrado digerir ni procesar completamente pueden dar lugar a respuestas emocionales desproporcionadas ante situaciones cotidianas. <strong>Estos recuerdos no resueltos pueden activarse</strong> en contextos actuales que, en realidad, no representan una amenaza real, desencadenando la ansiedad. Por ejemplo, la experiencia de haber sufrido un accidente de coche puede convertirse en un desencadenante significativo de ansiedad al conducir o al viajar en coche. Esta <strong>vivencia traumática</strong> queda arraigada en nuestra memoria emocional, generando una reacción emocional intensa cuando nos enfrentamos nuevamente a situaciones similares, activando sentimientos de temor y ansiedad al volante.</p>
<p style="text-align: justify;">Asimismo, la <strong>falta de una adecuada regulación emocional</strong> puede contribuir al desarrollo y mantenimiento de la ansiedad. En un intento por evitar sentir esta emoción incómoda, a menudo <strong>tratamos de suprimirla o ignorarla</strong>, sin abordar sus causas subyacentes. Esta evitación puede, paradójicamente, mantener e incluso intensificar la ansiedad, ya que no se abordan las raíces del problema emocional. Si me siento incómoda en situaciones sociales debido a los nervios, es posible que sienta la tentación de evitar este tipo de reuniones. A corto plazo, esto podría traer alivio, pero a largo plazo, no resolvería mi ansiedad y podría empeorar la situación aislándome y perdiendo relaciones valiosas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>6 estrategias para afrontar la ansiedad</h3>
<p style="text-align: justify;">Estas estrategias pueden ser un buen punto de partida para empezar a afrontar la ansiedad. Sin embargo, es crucial tener en cuenta que cada persona es única, con experiencias y matices personales diferentes. Es <strong>fundamental buscar orientación profesional</strong> para revisar estos matices específicos y encontrar las estrategias que mejor se ajusten a tu situación personal.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p><strong>1. Hábitos contra la ansiedad</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Mantener una rutina de ejercicio regular, una dieta balanceada y un buen descanso contribuyen significativamente al bienestar de las personas. Son muchos los beneficios de hacer ejercicio: ayuda a librarnos de las preocupaciones, libera endorfinas mejorando el estado de ánimo y promueve una buena calidad del sueño.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p><strong><span style="font-family: inherit;">2. Entrena la aceptación emocional</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando enfrentamos un malestar a menudo tendemos a resistirnos. La aceptación emocional te permite manejar el malestar al observarlo, dejarlo estar y actuar de acuerdo a lo que es significativo para ti. Toma un momento para reconocer tu emoción. Haz algunas respiraciones conscientes y dirige tu atención hacia la zona donde sientes el malestar. Describe mentalmente esa sensación dándole una forma, un color... Luego, lleva la respiración hacia esa área, permítete sentir el malestar. Finalmente, evalúa la intensidad de esa sensación y si te resultó difícil sostenerla. Puedes practicar este ejercicio en cualquier momento. Si es nuevo para ti, comienza con un malestar más leve para ganar experiencia y confianza.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong>3. Busca apoyo social</strong></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Buscar ayuda y apoyo de amistades, familiares o profesionales de la salud mental puede ser fundamental. Compartir tus preocupaciones y buscar orientación de personas de confianza o de una terapeuta puede brindarte acompañamiento y herramientas valiosas para manejar la ansiedad.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong>4. Amplia tu perspectiva</strong></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Hemos visto que la ansiedad puede estar causada al anticipar un futuro amenazante. En estas ocasiones suelen aparecen miedos irracionales que disparan el malestar. Ampliar la perspectiva y considerar otras tres posibilidades distintas a la que nos genera miedo puede ayudar a racionalizar y sentir mayor seguridad.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ejemplo, es posible que ante una próxima entrevista de trabajo te preocupe cometer errores y que no te contraten. En lugar de aferrarte a ese pensamiento, considera otras posibilidades: podrías tener una excelente entrevista, podría no ser el trabajo ideal para ti, o quizás en esta entrevista opten por no contratarte, pero es posible que aparezca una mejor opción para ti en otro lugar.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p><strong>5. </strong><strong>Calma con la respiración</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hay múltiples técnicas de relajación que pueden devolverte la calma y muchas se enfocan en el ritmo de la respiración. Te sugiero buscar un momento tranquilo, siéntate cómodamente y comienza inhalando profundamente por la nariz hasta contar hasta 4. Contén ese aire por otros 4 segundos y luego exhala suavemente por la boca, contando hasta 6. Repite este ciclo varias veces concentrándote en la tranquilidad que te brinda cada inhalación y exhalación. Te ayudará a calmar tu mente y relajar el cuerpo.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong>6. Háblate con compasión</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La ansiedad a menudo viene acompañada de críticas por sentirse así, con un diálogo interno severo y autoexigente. ¿Trataríamos así a alguien a quien queremos cuando está sufriendo? La autocompasión no busca eliminar la ansiedad, pero transforma nuestra forma de enfrentarla. Hablarnos con comprensión y afecto reduce el malestar y nos ayuda a identificar más fácilmente lo que necesitamos para afrontar la situación en ese momento.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Recuerda que cada experiencia de ansiedad es única y merece ser tratada con comprensión y cuidado. <strong>Buscar orientación de los y las profesionales de la salud</strong> puede ser el primer paso hacia un camino de comprensión, manejo y bienestar personal.</p>
<p style="text-align: justify;">
<ol start="5" style="text-align: justify;"></ol>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"></div>
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<p><span style="color: #ffffff;">Desarrollo personal</span></p>
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<p><span style="color: #ffffff;"><strong>Correo electrónico</strong></span></p>
<p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-weight: 400;"><a href="mailto:a.acevedo.psicologia@gmail.com" style="color: #ffffff;">a.acevedo.psicologia@gmail.com</a></span></span></p>
<p><span style="color: #ffffff;"><strong>Dirección</strong></span></p>
<p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-weight: 400;">Barrio Salamanca, Madrid.</span></span></p></div>
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			</div>
				
				
			</div></p><p>The post <a href="https://andreaacevedopsicologia.com/como-saber-si-tienes-ansiedad-y-6-trucos-para-empezar-a-afrontarla/">Cómo saber si tienes ansiedad y 6 trucos para empezar a afrontarla</a> first appeared on <a href="https://andreaacevedopsicologia.com">Andrea Acevedo</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>De la autoestima a la asertividad. Explorando la relación</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Jun 2023 07:29:50 +0000</pubDate>
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				<div class="et_pb_text_inner"><p style="text-align: justify;">Es probable que tengas una idea general sobre qué significa el concepto de autoestima. Sin embargo, es común encontrarnos con personas que no están tan familiarizadas con el término “asertividad” y aún menos, con cómo se conecta con la autoestima.</p>
<p style="text-align: justify;">Una autoestima saludable, basada en la aceptación incondicional, es fundamental para poder comunicarnos de manera asertiva. Una <strong>autoestima sana</strong> se relaciona con que cada persona conozca cuáles son sus cualidades, deseos y derechos. De este modo, al conocer todos estos aspectos de nuestra persona, podremos atender y cuidar nuestras necesidades, y seremos capaces de comunicarlas de forma clara y segura a los demás. Gracias a esto, asumimos la responsabilidad de encontrar y conseguir nuestro propio bienestar sin esperar que los cambios que nos harán felices vengan del exterior.</p>
<p style="text-align: justify;">
<h2 style="text-align: justify;">Relación entre autoestima y asertividad</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Para poder conocer la relación entre <strong>autoestima y asertividad</strong>, también debemos entender en qué consiste esta última.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>asertividad </strong>es un estilo de comunicación que implica la expresión directa de nuestras necesidades, emociones y opiniones. Nos ayuda a defender nuestros derechos al mismo tiempo que respetamos los de los demás. Este tipo de comunicación se sitúa a medio camino entre dos extremos que están totalmente relacionados con una autoestima dañada: el agresivo y el inhibido o sumiso.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>estilo de</strong> <strong>comunicación agresivo</strong> busca la satisfacción personal sin reparar en los derechos de las demás personas, sin establecer un equilibrio adecuado entre expresar las propias necesidades y respetar los derechos y perspectivas de las demás. Estas personas viven centradas en sus intereses e imponen su postura para poder conseguirlos. Puede parecer que este tipo de personas tienen una alta autoestima; sin embargo, detrás de esa fachada, se encuentra un sentimiento de vulnerabilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Y en el otro extremo, nos encontramos con el <strong>estilo de</strong> <strong>comunicación inhibido o sumiso</strong>. Se caracteriza por considerar que los derechos e intereses del resto siempre pesan más que los propios, es decir, son más importantes. Estas personas tienen miedo de expresar sus opiniones o defender sus derechos, por temor a ser rechazadas o no ser aceptadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, las personas con una autoestima saludable tienden a ser más asertivas en su comunicación. Se sienten seguras de sí mismas y no dependen tanto de la aprobación externa. Pueden expresar sus necesidades y opiniones sin temor a ser juzgadas, lo que facilita una comunicación más abierta y honesta. Además, tienen la capacidad de establecer límites claros y respetar los derechos de los demás al mismo tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es importante destacar que la autoestima y la asertividad son habilidades que se pueden desarrollar. Si alguien tiene dificultades en estas áreas, puede trabajar en fortalecer su autoestima, reconociendo y valorando sus propias cualidades, y también puede aprender estrategias de comunicación asertiva para expresarse de manera más efectiva.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">En resumen, una autoestima saludable y la capacidad de comunicarse de forma asertiva están estrechamente relacionadas. Ambos aspectos se alimentan mutuamente y son fundamentales para el bienestar personal y las relaciones interpersonales satisfactorias.</p></div>
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			</div></p><p>The post <a href="https://andreaacevedopsicologia.com/de-la-autoestima-a-la-asertividad-explorando-la-relacion/">De la autoestima a la asertividad. Explorando la relación</a> first appeared on <a href="https://andreaacevedopsicologia.com">Andrea Acevedo</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>El poder transformador de la autocompasión: De la autocrítica hacia el amor propio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Jun 2023 07:22:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Autocompasión]]></category>
		<category><![CDATA[Autoestima]]></category>
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					<description><![CDATA[]]></description>
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				<div class="et_pb_text_inner"><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large; color: #c29a8a;"><em></em><em>Cómo te hablas cuando observas un defecto o cometes un fallo? ¿Qué tipo de lenguaje empleas? ¿Le hablarías igual a alguien que quieres?</em></span></p>
<p style="text-align: justify;">Sabemos que detrás de la autocrítica es común encontrar baja autoestima y sentimientos de insuficiencia. Puede presentarse como una estrategia para defenderse de entrar en contacto con esa sensación de sentirse no suficiente: “Si me critico yo, ya no hace falta que lo hagas tú”. Así se evita lo que más se teme, la crítica y el juicio negativo de otra persona.</p>
<p style="text-align: justify;">La autocrítica puede tener su origen en la infancia. Por ejemplo, crecer en un ambiente exigente y con padres o cuidadores muy críticos puede desencadenar que los y las menores interioricen esos mensajes y/o asuman la autocrítica como una herramienta útil de motivación necesaria para conseguir sus objetivos. Pero cuando utilizas la autocrítica contigo, ¿te sientes más motivado/a?</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large; color: #c29a8a;"><em>¿Qué te hacen sentir esos mensajes tan duros hacia ti?</em></span></p>
<p style="text-align: justify;">La autocrítica no solo puede aprenderse en el ámbito familiar, sino que también se ve influenciada por la cultura en la que vivimos. Las normas, valores y expectativas sociales tienen un papel crucial en nuestra percepción y evaluación de nosotros mismos. En una sociedad individualista y centrada en el éxito, el fallo es algo a evitar. Por eso, solemos culparnos cuando no alcanzamos nuestras metas. Sin embargo, es fundamental reconocer que puede haber diversas razones y factores detrás de un objetivo frustrado.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-large;">¿Por qué nos criticamos?</span></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando la crítica se pone en marcha, una parte de ti se siente con el control ya que es la que está con el látigo en la mano. Esta falsa sensación de control es agradable ya que nos brinda la ilusión de que si me critico por mis defectos significa que estoy poniendo medidas para corregirlos. Sin embargo, sabemos que esto es engañoso y nos encamina a problemas de autoestima e insatisfacción personal en lugar de ayudarnos a mejorar.</p>
<p style="text-align: justify;">Crecer en un ambiente crítico fomenta la idea de que seremos aceptados solo si somos perfectos. Ante esta idea, la autocrítica se presenta como la solución perfecta para alcanzar la perfección necesaria para sentirnos dignos y dignas de amor. Dado que la perfección es imposible, crecemos internalizando la idea de que el rechazo es algo inevitable. Ante esta situación, nos protegemos a través de la idea de que la autocrítica nos prevendrá de cometer errores, evitando así las críticas de los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-large;">¿Qué es y qué no es la autocompasión?</span></p>
<p style="text-align: justify;">La compasión se define como “Sentimiento de pena, de ternura y de identificación ante los males de alguien” (Real Academia Española, s.f.). La autocompasión consiste en lo mismo: tomar conciencia de nuestro sufrimiento para tratarnos con amabilidad y cuidado, brindándonos el mismo apoyo y comprensión que ofreceríamos a un ser querido en momentos difíciles. Por el simple hecho de ser personas, somos dignas de recibir buen trato y, por lo tanto, de recibir compasión.</p>
<p style="text-align: justify;">La autocompasión puede ser entendida con recelo como una forma de rendirse ante los errores y las dificultades para no hacernos responsables de nuestros fallos. Sin embargo, la autocompasión sí nos ayuda a entender nuestras posibles áreas de mejora para cambiarlas desde la calma. Al tratarnos con afecto y consuelo incondicional, somos más capaces de cuidar nuestro bienestar para comenzar el cambio que necesitamos.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-large;">¿Qué beneficios tiene?</span></p>
<p style="text-align: justify;">Como ya hemos visto, la autocrítica no es efectiva para el cambio, mientras que la autocompasión es un fundamento sólido para el mismo. Aunque la autocrítica nos hace sentir temporalmente seguridad, la autocompasión nos permite aprender de nuestros errores y comprometernos con nuestras metas. Ante el sufrimiento, tratarnos con cariño puede aliviar nuestro malestar y encontrar la calma que nos ayuda a identificar las soluciones de forma más clara orientándonos al cambio.</p>
<p style="text-align: justify;">Los estudios ofrecen una evidencia sólida sobre los beneficios de la autocompasión.  Se ha encontrado que la autocompasión está asociada con una disminución en los niveles de ansiedad y depresión. También se ha evidenciado que existe una relación entre la autocompasión y el bienestar psicológico en términos de felicidad, optimismo, y relaciones satisfactorias.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-large;">¿Cómo se pone en práctica?</span></p>
<p style="text-align: justify;">Vamos a ver 3 enfoques claves que pueden ayudarnos a acercarnos a la autocompasión:</p>
<p style="text-align: justify;">1. Diálogo interno amable: Tratarnos con amabilidad cuando sufrimos o nos sentimos insuficientes. Reconocer que tenemos derecho al fallo, y ofrecernos cuidado y comprensión nos ayuda a afrontar mejor la situación.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Humanidad compartida: Al enfrentarnos a nuestros defectos podemos sentir que somos la única persona que comete errores. Frente a esa sensación de soledad, la compasión nos permite darnos cuenta de que el fallo forma parte de la experiencia humana. Así, lograremos no compararnos con las demás personas y conseguiremos una perspectiva más amplia y comprensiva de nuestra experiencia.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Atención plena: La atención plena implica observar nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos ni suprimirlos. Consiste en ser conscientes de nuestro dolor en el presente para tomar perspectiva y entender con claridad y equilibrio qué nos ocurre y qué necesitamos.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Referencias:</p>
<p style="text-align: justify;">Neff, K. (2012). <em>Sé amable contigo mismo. </em>Paidós.</p>
<p style="text-align: justify;">Neff, K., Kirkpatrick, K., &amp; Rude, S. S. (2007). Self-compassion and adaptive psychological functioning.Journal of Research in Personality</p></div>
			</div>
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			</div></p><p>The post <a href="https://andreaacevedopsicologia.com/el-poder-transformador-de-la-autocompasion-de-la-autocritica-hacia-el-amor-propio/">El poder transformador de la autocompasión: De la autocrítica hacia el amor propio</a> first appeared on <a href="https://andreaacevedopsicologia.com">Andrea Acevedo</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Desbloqueando el pasado: Explorando los secretos de la terapia EMDR para la sanación emocional</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Jun 2023 07:15:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[EMDR]]></category>
		<category><![CDATA[Trauma]]></category>
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				<div class="et_pb_text_inner"><p style="text-align: justify;"><span>Lucía vive con constante ansiedad. Piensa que no es lo suficientemente buena en su trabajo y le cuesta concentrarse. Tiene muchas preocupaciones por hacer todo perfecto y así, no tener ningún fallo. Estas preocupaciones le persiguen incluso después de su jornada laboral y no es capaz de desconectar del trabajo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>Marcos se ve atrapado por sus pensamientos y preocupaciones a las que da vueltas una y otra vez. Rechaza y odia esa parte de él que duda constantemente de sí mismo y que, además, está afectando ahora a su relación de pareja. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>Carmen está empezando a reducir su vida social porque tiene miedo de sentir ansiedad fuera de casa. Prefiere no ir a las reuniones sociales y así no pasar por la vergüenza de tener que inventarse alguna excusa si se encuentra mal y poder escapar para volver a casa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>Fran tuvo un accidente de coche hace unos tres meses. Aunque él resultó ileso, está sufriendo de pesadillas y recuerdos muy vívidos en los que experimenta una y otra vez el accidente y se siente incapaz de controlar todas las emociones y sensaciones que se disparan en su cuerpo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>La terapia EMDR ha demostrado ser una herramienta eficaz para ayudar a todas estas personas a reducir su malestar y reencontrarse con todas sus habilidades y fortalezas, permitiéndoles vivir una vida plena y satisfactoria.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span></span></p>
<h4 style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-large; color: #666666;"> ¿Quieres saber en qué consiste?<br /></span></h4>
<p><span style="font-size: x-large; color: #666666;"></span></p>
<p><span style="font-size: x-large;"></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>La terapia EMDR fue desarrollada por la doctora Francine Shapiro. La creó con la intención de poder atender a las personas que sufrían de Trastorno de estrés post-traumático. Nos podemos encontrar este trastorno en personas que han sido expuestas a una situación de gran estrés, eventos amenazadores o momentos en los que han sufrido un daño físico o emocional. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>Pero, ¿qué es un trauma? Suelo ayudarme del origen etimológico para explicarlo. La palabra trauma tiene su origen en el griego y significa “herida”. Una situación traumática puede ser aquella que nos provoca una “herida” en nuestra historia que, hasta el día de hoy, sigue sin estar sanada. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>Una situación traumática no solo se limita a eventos amenazantes evidentes. La investigación en este campo sostiene que también hay sucesos vividos que, aunque no representen un peligro inmediato para nuestra vida, sí pueden generar una “herida” en las personas. La terapia EMDR puede ayudarnos también en estos casos a procesar y liberar las emociones asociadas con los recuerdos y dar un nuevo significado a lo vivido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>La experiencia de un evento traumático provoca una serie de secuelas que generan un intenso malestar. Recuerdos intrusivos sobre el evento traumático, sensación de estar en constante alerta, sufrir pesadillas angustiantes, tener dificultades para concentrarse, aislamiento social y síntomas disociativos. Estas dolencias impactan de manera negativa en el día a día de las personas y también a quienes las rodean.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-large;">Pero, ¿cómo funciona la terapia EMDR?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-large;"></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>EMDR es el acrónimo en inglés de Eye Movement Desensitization and Reprocessing, "Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares". Se centra en ayudar a las personas a procesar y superar los traumas y las experiencias negativas del pasado, utilizando técnicas específicas para estimular ambos hemisferios cerebrales.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>Primero, se comienza con la evaluación de las necesidades de la persona y se identifican las posibles conexiones que existen entre los problemas que se traen a consulta y su historia previa. Después, se determinan los momentos de su biografía que generaron las “heridas” que necesitamos reparar, para que en el presente dejen de provocar “dolor”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>La terapia EMDR no solo se centra en trabajar con cada recuerdo relevante, si no que se basa en una manera de entender y afrontar la problemática de la persona pudiéndose integrar con más modelos terapéuticos. Esta particularidad permite individualizar la terapia a el/la paciente para adquirir las herramientas necesaria que le acerquen a su satisfacción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>En conclusión, la terapia EMDR se presenta como una poderosa herramienta para desbloquear traumas y promover la sanación emocional. A través de su enfoque innovador y efectivo, esta terapia ofrece la esperanza de un futuro libre de cargas emocionales pasadas, permitiendo a las personas recuperar su bienestar y vivir una vida plena.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>Referencias:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span>Amann, B., Valiente, A., Moreno, A., Santed, M., Gonzalez, A. (2018). <em>Documento sobre evidencia científica de la terapia EMDR. </em>Asociación EMDR España.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span> </span></p></div>
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			</div></p><p>The post <a href="https://andreaacevedopsicologia.com/la-terapia-emdr/">Desbloqueando el pasado: Explorando los secretos de la terapia EMDR para la sanación emocional</a> first appeared on <a href="https://andreaacevedopsicologia.com">Andrea Acevedo</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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